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Etilenglicol, propilenglicol y monoetilenglicol: diferencias y cuál elegir

Cuando hay que llenar un circuito de climatización, proteger una instalación solar térmica frente a las heladas o refrigerar un proceso en la industria alimentaria, la pregunta se repite: ¿etilenglicol, propilenglicol o monoetilenglicol? Los tres nombres aparecen en fichas técnicas, presupuestos y catálogos, y no siempre queda claro si son productos distintos, cuál protege más frente a la congelación o cuál es más seguro.

La respuesta corta es que el monoetilenglicol y el etilenglicol son el mismo compuesto, y que las diferencias que importan están entre etilenglicol y propilenglicol. A igual concentración, los dos ofrecen una protección anticongelante muy parecida. Lo que los separa es su toxicidad, su viscosidad (y con ella el rendimiento térmico del circuito) y las aplicaciones en las que cada uno está permitido o es recomendable.

En este artículo comparamos sus propiedades con datos, explicamos qué concentración necesitas según la temperatura mínima de tu instalación y te ayudamos a elegir el glicol adecuado para cada caso, con la experiencia de más de 30 años que acumulamos en CH Química fabricando y suministrando glicoles y anticongelantes industriales.

Etilenglicol y monoetilenglicol: ¿son lo mismo?

Sí. Monoetilenglicol (MEG) es el nombre técnico y comercial del etilenglicol (1,2-etanodiol, C₂H₆O₂, CAS 107-21-1). El prefijo «mono» se usa en la industria para distinguirlo de otros glicoles de la misma familia, que se obtienen en el mismo proceso de fabricación a partir del óxido de etileno:

  • Monoetilenglicol (MEG): una sola unidad de etilenglicol. Es el producto principal y el que se usa como anticongelante y fluido caloportador.
  • Dietilenglicol (DEG): dos unidades unidas. Se emplea como disolvente, humectante o en la deshidratación de gas natural, pero no sustituye al MEG en circuitos térmicos.
  • Trietilenglicol (TEG): tres unidades. Su uso principal es el secado de gases y algunas aplicaciones como disolvente.

Por tanto, si un proveedor ofrece monoetilenglicol y otro etilenglicol, hablan de la misma sustancia. Lo que sí puede variar es el grado de pureza: el MEG de grado fibra, con purezas superiores al 99,9 %, se destina a la fabricación de poliéster y PET, mientras que el grado industrial se usa en anticongelantes y fluidos térmicos. Y cuando en climatización o automoción se habla simplemente de «glicol», casi siempre se refiere al etilenglicol.

Con el propilenglicol ocurre algo parecido: también se comercializa como monopropilenglicol (MPG) o 1,2-propanodiol, y todos los nombres designan el mismo producto. Si quieres conocerlo a fondo, te explicamos qué es el propilenglicol y para qué se usa en la industria en otra entrada de este blog.

Etilenglicol vs propilenglicol: comparativa de propiedades

Los dos son dioles, es decir, alcoholes con dos grupos hidroxilo. Son líquidos incoloros, prácticamente inodoros, higroscópicos y miscibles en agua en cualquier proporción. Se parecen mucho, pero sus diferencias tienen consecuencias directas en el diseño y la seguridad de una instalación.

PropiedadEtilenglicol (MEG)Propilenglicol (MPG)
Fórmula químicaC₂H₆O₂C₃H₈O₂
Número CAS107-21-157-55-6
Masa molecular62,07 g/mol76,09 g/mol
Densidad (20 °C)≈1,113 g/cm³≈1,036 g/cm³
Punto de ebullición≈197 °C≈188 °C
Punto de congelación del producto puro≈−13 °C≈−59 °C (vitrifica, no cristaliza)
Viscosidad dinámica (20 °C)≈20 mPa·s≈55 mPa·s
Calor específico (20 °C)≈2,4 kJ/(kg·K)≈2,5 kJ/(kg·K)
Clasificación CLPNocivo en caso de ingestión (H302). Puede provocar daños en los riñones tras exposiciones prolongadas o repetidas por ingestión (H373)No clasificado como peligroso
Uso alimentarioNo permitidoAutorizado como aditivo E1520 (grado alimentario o USP)
Coste relativoMás económicoAlgo más caro
Valores orientativos de los productos puros según bibliografía técnica de referencia. Para cada producto concreto, consulta su ficha técnica y su ficha de datos de seguridad.

De la tabla se desprenden las tres diferencias que deciden la elección: la toxicidad, la viscosidad y el comportamiento a baja temperatura. Las vemos una a una.

Toxicidad: la diferencia que más pesa

El etilenglicol es tóxico por ingestión. El organismo lo transforma en ácido glicólico y ácido oxálico, que provocan acidosis metabólica y daño renal. La bibliografía toxicológica sitúa la dosis potencialmente letal para un adulto en torno a 1–1,5 ml por kilo de peso, es decir, del orden de 100 ml. Además, tiene un sabor dulce que aumenta el riesgo de ingestión accidental por parte de niños y animales domésticos, y por eso muchos anticongelantes a base de etilenglicol incorporan agentes amargantes.

El propilenglicol, en cambio, se metaboliza en ácido láctico y ácido pirúvico, compuestos que el cuerpo procesa con normalidad. La FDA estadounidense lo reconoce como GRAS (Generally Recognized As Safe) y en la Unión Europea está autorizado como aditivo alimentario con el código E1520. Esto no lo convierte en inocuo en cualquier dosis, como analizamos en ¿Es el propilenglicol tóxico o seguro para su manipulación?, pero su margen de seguridad es muy superior al del etilenglicol.

La consecuencia práctica es clara: en cualquier instalación en la que una fuga pueda entrar en contacto con alimentos, bebidas, agua de consumo o personas, el glicol debe ser propilenglicol, y en las aplicaciones alimentarias, de grado alimentario o USP.

Rendimiento térmico: por qué el etilenglicol es más eficiente

A igual concentración, el etilenglicol tiene una viscosidad sensiblemente menor que el propilenglicol, y la diferencia aumenta a medida que baja la temperatura. Una mezcla más viscosa tiene tres efectos en el circuito:

  • Necesita más potencia de bombeo para mover el mismo caudal.
  • Reduce el coeficiente de transferencia de calor en intercambiadores y baterías, porque el flujo es menos turbulento.
  • Puede obligar a sobredimensionar bombas o intercambiadores en circuitos que trabajan a muy baja temperatura.

Por eso, en circuitos industriales cerrados de climatización o refrigeración sin riesgo de contacto con alimentos ni con agua de consumo, el etilenglicol suele ser la opción más eficiente y económica. Cuando la seguridad obliga a usar propilenglicol, hay que tenerlo en cuenta en el diseño: el cálculo hidráulico y térmico debe hacerse con las propiedades reales de la mezcla, no con las del agua ni con las de una mezcla de etilenglicol.

Conviene recordar también que cualquier glicol reduce la capacidad del agua para transportar calor. Por eso no tiene sentido usar más concentración de la que la instalación necesita.

Protección anticongelante: qué concentración necesitas

Un dato que sorprende a muchos instaladores: a igual porcentaje en peso, el etilenglicol y el propilenglicol protegen frente a la congelación de forma muy similar. La diferencia entre ambos no está en cuánto frío aguantan, sino en su toxicidad y su viscosidad.

Concentración de glicol (% en peso)Punto de congelación con etilenglicolPunto de congelación con propilenglicol
10 %≈−3 °C≈−3 °C
20 %≈−8 °C≈−7 °C
30 %≈−14 °C≈−13 °C
40 %≈−22 °C≈−21 °C
50 %≈−34 °C≈−33 °C
Valores orientativos para mezclas de glicol puro y agua. Los anticongelantes formulados con inhibidores indican su propia tabla de dilución en la ficha técnica.

Cuatro reglas para acertar con la concentración

  • Calcula sobre la temperatura mínima real de la instalación, con margen. Una práctica habitual es dimensionar la protección unos 5 °C por debajo de la mínima prevista.
  • Más concentración no es más protección. En torno al 60 % se alcanza la protección máxima, cerca de los −50 °C; por encima, el punto de congelación deja de bajar e incluso vuelve a subir (el etilenglicol puro congela a unos −13 °C). Además, cada punto de más resta capacidad de transporte de calor y aumenta la viscosidad.
  • Tampoco te quedes corto. Por debajo del 20–25 % la protección es mínima, los inhibidores quedan demasiado diluidos y aumenta el riesgo de proliferación bacteriana en el circuito, sobre todo con propilenglicol.
  • Comprueba las unidades. Las tablas de los fabricantes pueden expresarse en porcentaje en peso o en volumen, y no son equivalentes. Antes de dosificar, confirma en qué unidad está la tabla que usas.

Los fallos de dosificación y de mantenimiento más habituales los repasamos en nuestra guía sobre el uso correcto de glicoles industriales en sistemas térmicos.

Glicol puro o anticongelante inhibido

El glicol puro, sea monoetilenglicol o propilenglicol, baja el punto de congelación, pero no protege el circuito frente a la corrosión. Con la temperatura y el oxígeno, el glicol se oxida y genera ácidos orgánicos (glicólico, fórmico, acético) que bajan el pH y atacan metales como el acero, el hierro fundido, el cobre o el aluminio.

Por eso, en circuitos cerrados de calefacción, refrigeración o energía solar lo recomendable es usar un anticongelante formulado con inhibidores de corrosión, y reservar el glicol puro para quien formula sus propios fluidos o para procesos en los que el inhibidor se añade por separado. Explicamos cómo funcionan estos productos en el artículo sobre anticongelantes industriales para proteger circuitos y equipos.

Comparativa entre etilenglicol y propilenglicol en laboratorio industrial

¿Cuál elegir? Guía según la aplicación

Con todo lo anterior, la elección depende sobre todo de dos preguntas: ¿puede una fuga llegar a alimentos, agua de consumo o personas? y ¿qué rendimiento térmico necesita el circuito? Esta tabla resume las aplicaciones más habituales:

AplicaciónGlicol recomendadoPor quéProducto CH Química
Circuitos cerrados de calefacción y refrigeración industrial, sin riesgo de contacto con alimentos ni agua de consumoEtilenglicol inhibidoMejor transferencia de calor y menor costeAF GLYCOL HRE -20 (listo para usar) o AF GLYCOL HRE -60 (concentrado)
Calefacción y climatización en edificios o instalaciones donde se prefiere un fluido de baja toxicidadPropilenglicol inhibidoMenor riesgo en caso de fugaAF GLYCOL HRP -60
Energía solar térmicaPropilenglicol formulado para circuitos solaresBaja toxicidad en instalaciones que comparten intercambiador con el agua caliente sanitariaAF GLYCOL SOLARTECH -40
Industria alimentaria: cámaras frigoríficas, bodegas, cerveceras, lácteasPropilenglicol de grado alimentarioUna fuga no supone un riesgo toxicológico para el productoAF GLYCOL FOOD GRADE -60
Formulación alimentaria, farmacéutica o cosméticaPropilenglicol USPPureza mínima del 99,5 % y trazabilidad documentalPROPILENGLICOL USP
Formulaciones técnicas con propilenglicol sin requisito alimentarioPropilenglicol técnicoBaja toxicidad a un coste menor que el grado USPPROPILENGLICOL
Fabricación de anticongelantes propios, procesos químicos, poliésterMonoetilenglicol puroMateria prima versátil para formularMONOETILENGLICOL
Orientación general. Cada instalación debe valorarse según la normativa aplicable, los materiales del circuito y las temperaturas de trabajo.

Toda la gama está disponible en nuestra Glycol Line de glicoles y anticongelantes para circuitos de agua.

Mantenimiento: cómo controlar el glicol del circuito

Elegir bien el glicol es la mitad del trabajo. La otra mitad es mantenerlo en condiciones durante la vida de la instalación:

  • Mide la concentración al menos una vez al año con un refractómetro de escala específica para cada glicol: la lectura de un refractómetro calibrado para etilenglicol no es válida para propilenglicol, ni al revés.
  • Controla el pH y la reserva de inhibidores. Un pH que baja con el tiempo indica que el glicol se está degradando y que los inhibidores se están agotando.
  • No mezcles etilenglicol y propilenglicol. Son miscibles, pero la mezcla impide medir la concentración con fiabilidad y combina paquetes de inhibidores que pueden no ser compatibles. Si cambias de glicol, vacía y limpia el circuito antes.
  • Repón con la misma mezcla, no con agua sola: cada reposición con agua diluye la protección.
  • Diluye con agua desmineralizada o de baja dureza para evitar incrustaciones y la precipitación de los inhibidores.
  • Evita el acero galvanizado en circuitos con glicol: el zinc reacciona con los inhibidores y con los productos de degradación del glicol.
  • Limpia el circuito antes de la carga. Los lodos, la magnetita y los restos de fluidos anteriores degradan el glicol nuevo. Equipos como las bombas de limpieza de circuitos Clearflow permiten lavar la instalación y rellenarla después con glicol.

Preguntas frecuentes sobre etilenglicol y propilenglicol

¿Qué es mejor, el etilenglicol o el propilenglicol?

Depende de la aplicación. El etilenglicol transfiere mejor el calor y es más económico, por lo que suele preferirse en circuitos industriales cerrados sin riesgo de contacto con alimentos ni agua de consumo. El propilenglicol es la opción obligada cuando una fuga puede afectar a alimentos, bebidas, agua de consumo o personas, por su baja toxicidad.

¿El monoetilenglicol es tóxico?

Sí. El monoetilenglicol es el mismo compuesto que el etilenglicol y comparte su toxicidad: es nocivo por ingestión y puede provocar daños renales. Debe manipularse con guantes y gafas, almacenarse bien etiquetado y fuera del alcance de niños y animales, y usarse siempre siguiendo su ficha de datos de seguridad.

¿Se pueden mezclar etilenglicol y propilenglicol?

Químicamente son miscibles, pero no es recomendable mezclarlos en un circuito: la concentración real deja de poder medirse con fiabilidad y los inhibidores de cada formulación pueden no ser compatibles entre sí. Si se cambia de un glicol a otro, lo correcto es vaciar, limpiar y volver a llenar la instalación.

¿Qué glicol se usa en las instalaciones solares térmicas?

Normalmente propilenglicol, formulado específicamente para circuitos solares. Su baja toxicidad es importante porque el circuito primario intercambia calor con el agua caliente sanitaria, y la formulación debe soportar las altas temperaturas que alcanzan los captadores en verano.

¿Qué glicol lleva el anticongelante del coche?

La mayoría de los anticongelantes y refrigerantes de automoción tienen base de etilenglicol (monoetilenglicol) con aditivos inhibidores. También existen formulaciones a base de propilenglicol, menos tóxicas, aunque son menos habituales.

¿Cada cuánto hay que cambiar el glicol de un circuito?

No hay un plazo fijo: depende del tipo de fluido, de las temperaturas de trabajo y del estado del circuito. Lo recomendable es analizar el fluido al menos una vez al año (concentración, pH y estado de los inhibidores) y sustituirlo cuando los valores se salen del rango que indica el fabricante.

Elige el glicol adecuado con asesoramiento técnico

Etilenglicol y monoetilenglicol son el mismo producto: eficiente y económico, pero tóxico. El propilenglicol protege prácticamente igual frente a las heladas, con una toxicidad muy inferior, a cambio de una mayor viscosidad. Elegir entre ellos no es una cuestión de calidad, sino de adecuar el fluido a la instalación, a la normativa y al riesgo de cada aplicación.

En CH Química te ayudamos a elegir el glicol y la concentración adecuados para tu circuito, con la ficha técnica y la ficha de datos de seguridad de cada producto. Contacta con nuestro equipo técnico y cuéntanos qué instalación tienes que proteger.